Categoría: Infantiles

VENDAJE PREVENTIVO

PASOS PARA REALIZAR UN CORRECTO VENDAJE DEL PIE

A continuación se mostrará la forma correcta de realizar un vendaje preventivo, es decir en este caso el jugador no tiene ninguna lesión con lo cual se esta evitando que se esguince, y en caso de aparecer el esguince la misma será muy leve lo cual permitirá al deportista una rápida recuperación.

Existen dos tipos de esguinces, el 80% son con inversión y rotación interna (foto 1) porque anatómicamente es la normal caída del pie.

 

FOTO 1: Mecanismo usual de esguince

 

 

1. Fijar vendar : En el primer lugar fijamos las vendas. La consigna de empezar de abajo un vendaje (altura de los dedos del pie) es que uno siempre debe favorecer a la circulación sanguínea para evitar que el pie se adormezca.

FOTO 2: Inicio de vendaje de pie

 

 

 

2. Tracciono en sentido opuesto al mecanismo de producción de la mayoría de los esguinces (foto 1):  Se pasa le venda por el arco externo del pie manteniendo la tensión del vendaje para ir posteriormente al tobillo interno.

FOTO 3: Tensión del vendaje

 

 

 

3. Unión de tobillos: Luego de pasar por el tobillo interno llevar la venda hacia el tobillo externo.

4. Unión de Tobillos:  Dar una vuelta mas desde el tobillo externo hacia el interno de la venda para unirlos.

 

 

FOTO 4: Unión de tobillos

 

5. Bajo por talón externo :La venda debe pasar por el talón externo viniendo del tobillo interno. Como podemos observar en la foto 5 se debe hacer una fuerza mayor (traccionar) a la tensión que se debe mantener durante todo el vendaje.

 

 

FOTO 5: Cubrir talón externo

 

6. Subo por arco interno sin traccionar: Una vez que cubrió el talón interno la venda debe pasar por la planta del pie para subir por el arco interno sin traccionar.

7. Voy hacia el tobillo externo: subo por el arco interno, paso la venda por el empeine y me dirijo hacia el tobillo externo.

 

 

8. Bajo por talón interno: Luego de pasar por el tobillo externo, bajo la venda por el talón interno y me dirijo nuevamente hacia la plante del pie.

 

9. Subo por el arco externo y tracciono hacia el tobillo interno: Desde la planta del pie debemos subir traccionando (aumentando la fuerza) hacia el tobillo interno. Debemos cuidar que cada pasada de la venda no se superponga con una pasada anterior

10. Paso por el tobillo externo: A continuación unimos el tobillo interno con el tobillo externo y bajamos por el empeine hacia el arco interno.

 

 

11. Bajo por el arco interno: Paso por el arco interno del pie manteniendo la tensión correcta del vendaje.

 

 

12. Subo por arco externo formando la espiga: Tras pasar por la planta del pie, subo por el arco externo traccionando y finalizo el vendaje por encima de ambos tobillos. El vendaje será correcto si en la parte superior del pie se ha formado la denominada “la espiga” (foto ), la misma demuestra que la venda cubre todo el pie y que no se superpone en ninguna pasada.

 

 

13. Vendaje terminado: Una vez concluido, el vendaje debe estar firme y el jugador debe sentir la fuerza de la venda distribuida por todo el arco del pie.

 

 

14.  Fijación del vendaje: Para asegurar el vendaje usamos una tela adhesiva que debe ser colocada como lo indica la foto. Para una mayor fijación se puede pegar parte de la cinta, directamente sobre la piel.

 

 

 

Aspectos a tener en cuenta:

 

  • El tamaño de la venda depende del tamaño del pie:
    Para un pie que calza:
    Entre 37 y 40: la venda debe ser de 5 a 6 cm. de ancho.
    Entre 41 y 42: la venda debe ser de 7 a 8 cm. de ancho.
    Más de 43: se puede usar una venda de 10 cm. de ancho.
  • La venda que se debe utilizar se denomina semi-elástica tipo Cambridge.
  • Se recomienda no realizar el vendaje sobre una media ya que le quitaría fijación y firmeza.
  • El borde inicial de la venda debe quedar hacia arriba, porque si queda en la planta del pie puede provocar lastimaduras.

El sentido del vendajes es importantísimo. Se debe traccionar (hacer fuerza) la venda siempre en el sentido que lo indican las flechas, de lo contrario se favorece el mecanismo de producción de esguinces más usual.

 

 

 

 

 

 

En el caso que un jugador haya sufrido alguna vez un esguince interno, se debe seguir el mismo procedimiento anteriormente descripto, salvo que debe traccionar (hacer fuerza) tanto para afuera como para adentro.

 

 

* Articulo publicado por el Licenciado Di Pietro en la pagina de la Unión de Rugby de Córdoba.

 

El rugby regresará al Obelisco con ‘Tocá la Plaza’

La URBA ha vuelto a apoyar el programa “Tocá la Plaza” que lleva adelante ADV Comunicación en conjunto con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, también apoyado por la UAR

El mismo tendrá este año 8 fechas en total, en diferentes parques de la ciudad, la ultima en el Obelisco. La Secretaría de Educación manda 800 chicos de colegios estatales por fecha (provee el transporte y se hace en horario escolar), por lo que se espera que participen más de 6000 chicos.

Teniendo en cuenta que Argentina tiene 50.000 jugadores federados en todas las divisiones, la magnitud del programa es realmente importante. La modalidad es 400 chicos de 9.00 am a 11:30 am y 400 chicos de 13:30 pm a 16:00 pm.

Al final de la clínica se sirve un refrigerio y se va a dar una charla para invitar a los chicos para que vayan a jugar a los clubes cercanos. Representa una muy buena oportunidad de difusión, casi imposible de llevar adelante desde ningún club por su propia cuenta.

La mejor estrategia para la captación de estos potenciales jugadores es participar de las clínicas que se hagan en parques cercanos a los clubes aportando el capital humano necesario como entrenadores de la clínica.

» Fechas Confirmadas »

  • Miércoles 6 de Junio en Parque Sarmiento
  • Miércoles 13 de Junio en Parque Roca
  • Miércoles 27 de Junio en Parque Avellaneda
  • Miércoles 4 de Julio en Parque Chacabuco

En las primeras 4 si llueve se pasa al viernes. Entre agosto y septiembre se van a hacer 3 fechas más: Plaza Las Heras, Rosedal y Roca. La última jornada será el domingo 30 de septiembre en el Obelisco (al otro día que Los Pumas juegan con Nueva Zelanda). En caso de lluvia se pasa al domingo 7 de octubre.

Fuente: RugbyTime.com

Los niños y el deporte

Los niños y el deporte: La iniciación deportiva infantil
Hay diversas opiniones en cuanto a cuál es la etapa ideal para la iniciación en el deporte, pero todos concuerdan que ésta puede llevarse a cabo cuando el niño ha desarrollado el necesario nivel de aprendizaje para el deporte que ha escogido.

Cuando se trabaja con chicos es muy importante implementar su enseñanza basada en una sólida y atenta comunicación, ya que en el deporte se puede hacer daño a los 7 u 8 años y verlo reflejado a los 12 o más tarde. Por eso es importante el rol de la psicología en el campo de la observación y prevención, remarcando que toda exigencia y manejo de presiones externas deben estar de acuerdo al nivel de preparación mental de cada jugador o equipo.

A veces observamos que entre lo que se debe y lo que se debería es abismal, viendo a chiquitos de cinco o seis años entrar en el campo de la competencia como víctimas de padres y entrenadores bajo la influencia de una sociedad exitista. Los niños orientados a la búsqueda constante de resultados sólo sienten placer en función del éxito y del reconocimiento obtenido. En caso de no conseguirlo, son incapaces de hallar satisfacción en el esfuerzo aplicado, lo que va transformando en el niño la tendencia a evitar resultados negativos con poca tolerancia al error, rehusando tareas difíciles donde pueda quedar implicada su autoimagen.

Si bien la competencia forma parte de todo deporte, no es el eje principal sobre el cual se edifica la niñez, y menos en edades donde lo único que el niño quiere es jugar y divertirse. Es muy importante que los padres o tutores puedan facilitar el acceso a diversas disciplinas pudiendo elegir cuál es su deporte predilecto. Muchas veces, el deporte conserva un lugar de ilusión en el imaginario de la mayoría de las personas, relacionándolo con el ascenso social y económico. ¡ERROR! Hay que comenzar a cambiar el discurso de ser competitivo por el de ser competente. Dentro del campo de los menores la competencia forma parte del juego, pero no como eje central. Es una categoría más, pero no la fundante.

Desde que nace, la prioridad principal del niño es el juego. Ya a los 5 ó 6 años están capacitados para las tareas en grupo, tratando de desarrollar todo el potencial de movimiento con tareas afines a su grado de evolución. A esta edad se posee un pensamiento concreto, con operaciones realizadas sobre la base de la realidad. Sólo se quiere jugar, predomina el juego espontáneo, la diversión. No se trata de dirigir el juego ni sobresale el premio como parte del juego. A esa edad quieren jugar con otros y no contra otros.

A los 7 u 8 años comienza el pensamiento abstracto y la expresión de habilidades técnicas, y una mayor destreza motriz en el aprendizaje de las mismas. Es cuando se comienza a separar al niño por categorías: pre-décima, pre-novena, etc. En esta fase, si se coloca al niño en una cancha con altos ideales y si éstos no se alcanzan, lograremos jugadores con miedo precoz a la frustración, niveles de ansiedad y de estrés. En esa edad, el niño tiene un umbral de aprendizaje, y no es bueno ir por debajo ni por arriba del mismo. Se debe trabajar sobre los valores del juego, la diversión, el placer, la creatividad, remarcando el desarrollo de la motivación y el trabajo en equipo. El niño seguramente quiera jugar como los adultos o su ídolo preferido, pero es tarea del educador de ayudarlo a pensar que para poder cumplir sus ideales se necesitan valores como tolerar errores, capacidad de espera, esfuerzo, etc. Valores que irán formando las actitudes sobre las que se edificará el espíritu deportivo.

Entre los 10 y 12 años ya hay aumento de coordinación y manejo interno y externo de atención, lo que permite comenzar a trabajar la parte estratégica del juego. Hay noción de reglas, del otro diferente a mí, del esfuerzo y el sacrificio, donde la parte volitiva comienza a integrarse a la motivación. Una de las cosas más importantes cuando se trabaja con chicos es saber diferenciar entre lo prioritario, que es la enseñanza, de lo lúdico y lo accesorio, que es el resultado. Hay que poder blanquear siempre las diferentes realidades. Se debe remarcar, incluso a costa de ser machacón, un concepto clave: no quedarse pegado en el resultado. Innumerable cantidad de veces solemos escuchar frases como “hoy tenemos que ganar”. Reflexionemos juntos: ¿Y ayer no, y mañana tampoco? ¿Qué significado posee la palabra ganar? ¿Qué clase de carga psicológica o mandato transferimos al niño?

El entrenador no puede estar distraído más allá del juego, necesita realizar una inicial lectura de las diversas personalidades en formación. A alguno será conveniente activarlo, otro estará excesivamente motivado y sale a 120 kilómetros por hora, otro está angustiado, otro posee cierta característica melancólica y necesita refuerzo interno, en otros su rendimiento estará condicionado a la presencia o ausencia de los padres y, en esos casos, se necesitará cumplir el rol de objeto externo de seguridad y sostén.

A veces, la familia o el profe se extralimitan y bajan un discurso que el niño no entiende. Se baja línea directamente desde el manual de la técnica, y es necesario tener paciencia y comprensión. Los padres deben acompañar a jugar a sus hijos y no a ganar, de lo contrario los chicos terminan comprando el discurso de los padres y se desdibuja la elección. Si los dejan elegir, es distinto el resultado. Podemos graficarlo desde dos tipos diferentes de miradas: uno, el que le pregunta al hijo luego de un partido: ¿te divertiste?; y el otro, que pregunta: ¿ganaste? Muchas veces, el hijo pasa ser la provisión narcisista de todo aquello a lo que los padres no pudieron acceder y esto hay que advertirlo a tiempo.

El cuerpo técnico debe tener un catálogo normativo para padres y lograr que éstos colaboren con el equipo en forma positiva apoyada en valores de crecimiento. Poder integrarlos de alguna manera al equipo, pero desde otro rol. Por ejemplo, encargarse de las combis cuando se juega de visitante, ayudar a recoger el material de entrenamiento, participar en algún juego, encargarse del carpool para llevar y traer a los chicos aprovechando en ese espacio para sostener una escucha abierta sobre los comentarios tanto al ir como al volver de las prácticas y partidos, elegir un capitán del equipo de padres, una madre que se ocupe de las carteleras, otro padre que se encargue de la disciplina de los propios padres, crear un reglamento normativo para padres que lo firmen todos como un reglamento de convivencia, ya que muchas veces éstos se desdibujan del lugar que ocupan para transformarse en uno más de la locura de la hinchada. Padre que grita y no respeta al hijo, tarjeta amarilla; a las tres tarjetas amarillas, tarjeta roja sin poder asistir a determinada cantidad de partidos.

Ante situaciones de vergüenza y creación de límites acción-reacción, comienzan a cambiar aprendiendo tardíamente de sus conductas antideportivas. Como dice el video y parafraseando a Joan Manuel Serrat “Padres, dejen de joder con la pelota”. Estas actividades ayudan a que el padre no sea sólo un simple espectador observando y criticando conductas, permitiéndole formar parte de los aspectos lúdicos del juego, generando un rol y una pertenencia externa al equipo de sus hijos.

A los doce años generalmente se abandona el deporte porque se cansan, pudiendo ser retomado más tarde. Muchas veces, estas situaciones son producidas por déficit o por exceso de presencia paterna. ¿A qué me refiero? Los chicos necesitan estar sostenidos por la mirada de sus padres, ser alentados, dando lugar al desarrollo de una sana autoestima. Cuando hablamos de presencia en exceso nos referimos a la extrema presión paterna, donde no juegan por su deseo de participar sino para satisfacer a los otros. Muchos sabemos de grandes profesionales que han tenido que dejar el deporte por estas razones, como un famoso tenista argentino recientemente desvinculado del deporte profesional.

En el deporte, la figura del profesor se vuelve muy importante. A veces, el deporte es el profesor; él es el experto y la figura de identificación más importante. El niño juega, se equivoca, se enoja, comparte con otros, se desconcentra, se desmotiva, se frustra, quiere resultados rápidos, se siente evaluado todo el tiempo. Detrás de la actividad pedagógica hay una enseñanza que no puede pasarse por alto, que es el aprendizaje de vida de cada situación deportiva, que le permitirá ir encontrando soluciones ante situaciones aprendidas. Ese es el rol más importante de los que estamos implicados en la prevención, salud y educación de nuestros jugadores.

Todas las experiencias deportivas son en sí muy intensas, pudiendo pasar en un breve período de la exaltación a la caída, de la sobreactivación a la desmotivación. Son ésos los momentos vitales donde la presencia del entrenador toma un papel preponderante desde su palabra y ejemplo. Nadie puede poner en juego lo que nunca ha recibido o le han enseñado. El profesor se torna en un modelo a imitar, y muchas veces parecen semidioses, por eso es importante la comunicación del entrenador de forma normativa y coherente, relativizando los resultados, remarcando los principios del esfuerzo y los valores.

Lic. Julia Alvarez Iguña
Psicología aplicada al Alto Rendimiento