Categoría: coaching

URBA: CHARLA DE ACTUALIZACION MEDICA

El viernes 26/7 se realizará en CUBA Embarcadero una nueva charla de actualización médica.

El viernes 26 de julio a las 20 hs. se realizará en la sede Embarcadero del Club Universitario de Buenos Aires (CUBA Embarcadero), una nueva charla de actualización dirigida a los médicos y kinesiólogos de los clubes de URBA.

El disertante en esta ocasión será el Dr. Carlos Dopico, Asesor Letrado de la Asociación Médica Argentina (AMA) y Asesor Jurídico de la Procuración del Tesoro de la Nación, sobre el tema “Responsabilidad Médica”. Luego de la disertación, quedará a disposición para preguntas del auditorio.

Un Mundo Mejor

Compartimos el articulo publicado en el sitio de la URBA por Sebastian Perasso quien nos visitará el próximo sábado 1 de Diciembre  para dar una charla dedicada a entrenadores, padres y jugadores del club.

Si bien conocemos las bondades del rugby como deporte formativo, el escritor Sebastián E. Perasso, autor de los cinco libros Rugby Didáctico, ratifica lo que es y significa nuestro deporte.

Desde sus comienzos, el rugby nace como instrumento para disciplinar a los jóvenes ingleses, poco apegados, por aquella época, al cumplimiento de normas y reglas. Así, casi mágicamente, aquel instrumento magnifico que el Rector de la Escuela de Rugby – Thomas Arnold – multiplicó de manera magistral por Colegios y universidades inglesas logró llegar casi indemne hasta nuestros días.

El rugby, desde siempre, ha sido concebido como un instrumento de cambio, como un elemento transformador de la realidad de quienes lo enseñan o practican. El rugby es un deporte formativo y ese valor constituye su elemento distintivo por excelencia, lo cual lo hace absolutamente único en el universo del deporte.

Sin ese valor agregado que lo hace único, sin ese distintivo que lo eleva y enaltece por sobre el resto, el rugby se convertirá indefectiblemente en una disciplina ordinaria, ni más ni menos importante que otras tantas en el universo del deporte. Así, paseará sus bondades y defectos como cualquier otro, generando adeptos y detractores por igual.

Para todos quienes estamos vinculados al rugby desde la cuna, sabemos ciertamente que el rugby es mucho más que un deporte, es por sobre todo un medio para formar y educar a las personas, un instrumento para relacionarnos y un vehículo para evolucionar como personas sociales.

Convivimos a diario en un mundo contaminado, repleto de jóvenes sin rumbo, ni ideales; con individuos carentes de objetivos y sentido de identidad.

Para todo ellos, el rugby puede representar un escape, una suerte de salvavidas para luego comenzar a andar. Puede significar una brújula que guíe y orienta la conducta de los jóvenes en medio de tanto barullo y desorientación.

En tiempos de dudas y turbulencias como las actuales, bien vale una mirada calificada, la de un hombre adelantado a su tiempo. Hace más de dos décadas atrás, el legendario Veco Villegas nos decía: “El rugby es un medio y no un fin en sí mismo; un medio para educar, para relacionarse, para divertirse… El rugby nunca quiso ser la meta final del que lo jugaba, sino el medio mediante el cual el hombre, al mismo tiempo que mejoraba su físico y su mente, mejoraba espiritualmente…”

 

Sobre el final, anticipaba la batalla más importante que no debíamos ignorar. Al respecto decía: “El rugby vive una de sus más grandes batallas, que es la del propio juego con sus principios y tradiciones contra la presión del medio ambiente exterior…”

Hoy más que nunca el mundo necesita del rugby para producir un cambio.

Conservar esos principios fundacionales que lo hacen distinto y único constituye el punto de partida porque esta claro que un rugby huérfano de valores e ideales no sirve como herramienta transformadora.

Como hombres de rugby, tenemos un verdadero desafío por delante.

Aquella monumental obra iniciada por Thomas Arnold, que logró transformar la realidad educativa de Inglaterra a través del rugby es la que nos pone a prueba casi dos siglos después.

Contamos con un caudal humano inigualable, con una fuerza arrolladora que bien llevada y dirigida es capaz de transformar el mundo.

Tenemos a nuestro alcance un regimiento de hombres disciplinados, laboriosos y sacrificados; un ejercito de hombres de rugby capaces de conquistar sitios y lugares llevando consigo los valores emanados de un mismo credo, que no es otro que el conjunto de reglas y principios filosóficos que constituyen el espíritu del juego.

En efecto, un ejército de más de tres millones de jugadores dispersos en ciento diecisiete países en todo el mundo, espera agazapado poder entrar en acción.

Deseosos e impacientes por difundir su mensaje, intentan y pretenden generar un efecto contagio en todo el mundo.

Aunque parezca alocado, tenemos a nuestro alcance la oportunidad cierta de hacer un mundo mejor.

Tomemos por un momento el ejemplo de Virreyes Rugby Club y su capacidad para modificar y transformar la realidad cotidiana de su gente.

Si tan solo lográramos que ese mensaje fresco y esperanzador se multiplicara por todas partes algo grande estaría gestándose entre nosotros.

Muchos creerán que es un sueño o una verdadera utopía, pero trabajando juntos, bajo las normas y principios del mismo credo, no tengo dudas de que el mundo puede cambiar…

Nota: Sebastián Perasso está en proceso de terminar su sexta obra, una biografía del célebre Carlos “Veco” Villegas, quien es mencionado en este artículo.

Para mas información sobre el autor o sus cinco libros, acceder a www.rugbydidactico.com o en rugbydidactico@hotmail.com

Twitter: @rugbydidáctico

VENDAJE PREVENTIVO

PASOS PARA REALIZAR UN CORRECTO VENDAJE DEL PIE

A continuación se mostrará la forma correcta de realizar un vendaje preventivo, es decir en este caso el jugador no tiene ninguna lesión con lo cual se esta evitando que se esguince, y en caso de aparecer el esguince la misma será muy leve lo cual permitirá al deportista una rápida recuperación.

Existen dos tipos de esguinces, el 80% son con inversión y rotación interna (foto 1) porque anatómicamente es la normal caída del pie.

 

FOTO 1: Mecanismo usual de esguince

 

 

1. Fijar vendar : En el primer lugar fijamos las vendas. La consigna de empezar de abajo un vendaje (altura de los dedos del pie) es que uno siempre debe favorecer a la circulación sanguínea para evitar que el pie se adormezca.

FOTO 2: Inicio de vendaje de pie

 

 

 

2. Tracciono en sentido opuesto al mecanismo de producción de la mayoría de los esguinces (foto 1):  Se pasa le venda por el arco externo del pie manteniendo la tensión del vendaje para ir posteriormente al tobillo interno.

FOTO 3: Tensión del vendaje

 

 

 

3. Unión de tobillos: Luego de pasar por el tobillo interno llevar la venda hacia el tobillo externo.

4. Unión de Tobillos:  Dar una vuelta mas desde el tobillo externo hacia el interno de la venda para unirlos.

 

 

FOTO 4: Unión de tobillos

 

5. Bajo por talón externo :La venda debe pasar por el talón externo viniendo del tobillo interno. Como podemos observar en la foto 5 se debe hacer una fuerza mayor (traccionar) a la tensión que se debe mantener durante todo el vendaje.

 

 

FOTO 5: Cubrir talón externo

 

6. Subo por arco interno sin traccionar: Una vez que cubrió el talón interno la venda debe pasar por la planta del pie para subir por el arco interno sin traccionar.

7. Voy hacia el tobillo externo: subo por el arco interno, paso la venda por el empeine y me dirijo hacia el tobillo externo.

 

 

8. Bajo por talón interno: Luego de pasar por el tobillo externo, bajo la venda por el talón interno y me dirijo nuevamente hacia la plante del pie.

 

9. Subo por el arco externo y tracciono hacia el tobillo interno: Desde la planta del pie debemos subir traccionando (aumentando la fuerza) hacia el tobillo interno. Debemos cuidar que cada pasada de la venda no se superponga con una pasada anterior

10. Paso por el tobillo externo: A continuación unimos el tobillo interno con el tobillo externo y bajamos por el empeine hacia el arco interno.

 

 

11. Bajo por el arco interno: Paso por el arco interno del pie manteniendo la tensión correcta del vendaje.

 

 

12. Subo por arco externo formando la espiga: Tras pasar por la planta del pie, subo por el arco externo traccionando y finalizo el vendaje por encima de ambos tobillos. El vendaje será correcto si en la parte superior del pie se ha formado la denominada “la espiga” (foto ), la misma demuestra que la venda cubre todo el pie y que no se superpone en ninguna pasada.

 

 

13. Vendaje terminado: Una vez concluido, el vendaje debe estar firme y el jugador debe sentir la fuerza de la venda distribuida por todo el arco del pie.

 

 

14.  Fijación del vendaje: Para asegurar el vendaje usamos una tela adhesiva que debe ser colocada como lo indica la foto. Para una mayor fijación se puede pegar parte de la cinta, directamente sobre la piel.

 

 

 

Aspectos a tener en cuenta:

 

  • El tamaño de la venda depende del tamaño del pie:
    Para un pie que calza:
    Entre 37 y 40: la venda debe ser de 5 a 6 cm. de ancho.
    Entre 41 y 42: la venda debe ser de 7 a 8 cm. de ancho.
    Más de 43: se puede usar una venda de 10 cm. de ancho.
  • La venda que se debe utilizar se denomina semi-elástica tipo Cambridge.
  • Se recomienda no realizar el vendaje sobre una media ya que le quitaría fijación y firmeza.
  • El borde inicial de la venda debe quedar hacia arriba, porque si queda en la planta del pie puede provocar lastimaduras.

El sentido del vendajes es importantísimo. Se debe traccionar (hacer fuerza) la venda siempre en el sentido que lo indican las flechas, de lo contrario se favorece el mecanismo de producción de esguinces más usual.

 

 

 

 

 

 

En el caso que un jugador haya sufrido alguna vez un esguince interno, se debe seguir el mismo procedimiento anteriormente descripto, salvo que debe traccionar (hacer fuerza) tanto para afuera como para adentro.

 

 

* Articulo publicado por el Licenciado Di Pietro en la pagina de la Unión de Rugby de Córdoba.